Hay un momento en la vida de toda persona en el que se produce El Cambio. Me refiero a esa etapa a la que nos enfrentamos ahora muchos de nosotros. Esa etapa en la que va a cambiar todo. TODO.Me tiré con un pincel hacia el papel y puse escape
Los poemas tendrán vida y el solista te los vendrá a contar.
domingo, 2 de octubre de 2011
Es tiempo de... dejarse llevar.
Hay un momento en la vida de toda persona en el que se produce El Cambio. Me refiero a esa etapa a la que nos enfrentamos ahora muchos de nosotros. Esa etapa en la que va a cambiar todo. TODO.martes, 12 de julio de 2011
Pobre Nana, pasará la noche sola.

Hoy, es un día frio. Es verano y hace frio, por algo será. Esta tarde seguro que sale el sol, y pronto volverá a llover, y después otra vez saldrá el sol. Odio la indecisión. Odio mi indecisión.
Soy incapaz de tener las cosas claras alguna vez en mi vida. Envidio a todo aquel que es capaz de pensar con sangre fría y hacer lo que más le conviene. Aquel que no tiene conciencia y por ello vive feliz.
Ojalá pudiera hacer las cosas así, sin ninguna duda, preocupándome al 100% por mí. De mí y de nadie más.
Pero es que esta vez no he podido controlar la situación, esto no lo he provocado yo, pero al cambio depende de mí. Ahora mismo, TODO depende de mí.
Yo no estoy preparada para vivir estas historias de película ¿No veis que soy débil? Esto ya es demasiado, me supera.
+Disculpe ¿Tiene una talla menos? Esta historia me está demasiado grande.
-No, lo siento, es la que le ha tocado, las tallas más pequeñas son para los niños.
+Si yo ya lo dije en su momento, que no quería crecer. Odio las historias para mayores.
lunes, 11 de julio de 2011
Rarezas.
Las vueltas que puede dar la vida. Madre mía. Hay situaciones que nunca jamás puedes pensar que vayan a ocurrir, pero que al final, ocurren. Esos momentos que muchas veces dices con toda la seguridad del mundo: No, no puede pasar. Oye, pues si que puede.
Y es que últimamente tengo los ojos como platos, viendo pasar las cosas y yo en medio, mirando con cara de pasmada, pensando... ¿Enserio?
Y así empieza este extraño verano, repleto de rarezas. Quizá no sea el verano que había planeado, quizá sea el peor verano en mis 18 años de existencia, pero quizás también sea el verano más diferente. El que me ha tocado, y que tengo que llevar con optimismo y por supuesto, ironía de la que me encanta.
Será el momento de pensar en mí y en qué me pasa. Pero es que mira que se ponen las cosas difíciles… que alguien me diga cómo solucionar esto porque yo desde luego estoy siendo incapaz.
Como siempre, más centrada en que sentirás tu que en que siento yo. No sé cómo hacerlo para no hacerte daño. Creo que no existe la manera.
Solo digo que espero no equivocarme, que espero que todo salga bien sin sentirme horriblemente mal conmigo misma. Si no es así…, no me lo quiero ni imaginar.
…Empezar de nuevo a pesar del tiempo vivido.
martes, 7 de junio de 2011
Pequeñas victorias que pasaron desapercibidas.

Lo más increíble de todo esto es que yo ya lo sabía. Yo en el fondo lo sabía. Junio no. Junio no iba a ser el mes, no. ¿Por qué? Pues sinceramente… no lo sé. Yo desde luego no lo he elegido así.
He cerrado los ojos, he golpeado, sin parar, sin parar, sin parar, he gritado, he llorado, me he hecho miles de preguntas, esperanzada de que eso solucionara algo. Pues no. Mi sorpresa al volver a abrir los ojos fue que todo seguía igual, y que por mucha rabia contenida que yo tuviera… nada iba a cambiar. Mis tres treses seguían allí, impresos en esa lista de papel que me había llevado al desastre.
Ahora, a día 7 de Junio, tengo que asumir. Asumir y soportar. Soportar escuchar por la calle a la gente hablando de la selectividad, ver como las bibliotecas rebosan de gente con ilusión, de gente que lo ha conseguido.
¿Y qué? Como decía: Asumir. No queda otra. He cambiado mis gafas de FRACASO por unas con cristales de LUCHA. Ahora, las cosas son diferentes. Estar todo el verano lamentándome con “podría haber hecho…” no merece la pena. Miro hacia el frente, veo un reto. Veo un reto que SI o SI voy a conseguir.
Como dicen por ahí “No hay mal que por bien no venga”. Esto me está sirviendo para construirme un poquito más. Para mejorar algún fallo y superar otro. Sí, he dicho SUPERAR. Queridos y escasos (o incluso inexistentes) lectores, HE PEDIDO AYUDA. A todo aquel que me conozca sabrá que esto… esto es un gran paso. Y es que esta vez, era necesario. Por fin me he dado cuenta de que cuando tienes una nube que te nubla la vista, por la que solo ves lluvias y tormentas, necesitas a alguien. Alguien que vea las cosas con objetividad o que simplemente esté ahí.
He de admitir que ha sido crucial pedir ayuda. Desahogarme. Y sobre todo, sentirme protegida. Sentir que está ahí y que no le importa escucharme. Sentir que me comprende y no me juzga. Ha sido IMPRESCINDIBLE.
Y por fin acabo algo que empiezo a escribir después de la última entrada. Todos los intentos anteriores, no salieron adelante. Será porque estaban llenos de pesimismo, y el pesimismo no lleva a ninguna parte. Aún no puedo decir fin, pero si puedo decir POR FIN. Por fin arropada.
lunes, 2 de mayo de 2011
Yo.

He intentado miles de veces sentarme a escribir, pero es que… últimamente es tanto lo que quiero decir, que no sé ni por dónde empezar.
Etapa rara. Muy rara. Estaba ahogada, decepcionada conmigo misma (otra vez) y necesitaba más que nunca MONTE. Más que nunca. No existe sitio en el que me sienta mejor. Respirar, tranquila, sin preocupaciones, simplemente mirando al cielo en una noche estrellada, o cegarte por el sol y estornudar. SIMPLEMENTE.
Pero cuando vuelvo, me encuentro DEPENDENCIA. Que pesado me resulta ser yo de quién dependan. Pero si es que yo no me lo he buscado. Esta vez NO. Sé que me gusta estar al frente, ocuparme de las cosas, aunque a veces olvide ocuparme de mi misma y ese, ese es un gran problema. Pero es que esta vez no, esta vez decidí seguir Su consejo. “Tienes que ser más egoísta”, me dice siempre aquel me conoce incluso mejor que yo misma. Y aún así, veo que las responsabilidades vienen solas.
Hice una acción. Una que sólo a mi me afectaba. Y vi que sin quererlo, llegó hasta el último de la fila pasando antes por cada uno de ellos. ¡Pero bueno! ¡Qué agobio! ¡Independizar vuestras vidas! Estáis haciendo que de mi dependa demasiado. DEMASIADO. Y no os dais cuenta NINGUNO, que yo también me canso, que yo también respiro.
La culpa es mía. Vale, lo acepto. Pero, ¿algún virtuoso me puede decir qué hacer para evitarlo? Estoy un poco perdida, incluso ahogada. Voy a mirar el frente, y como mucho bajaré la cabeza para mirarme a mí. A MÍ. Y caminaré sin preocuparme por una vez de nada más.
Menos mal que está Él. Siempre. Me abre los ojos. Hace que yo misma me aclare sin imponer nunca sus ideas. Se queda hasta el amanecer y habla conmigo. Gracias Fer.
Free CursorsMyspace LayoutsMyspace Commentssábado, 12 de marzo de 2011
Oh capitán, mi capitán.
Días ajetreados. Lluviosos. Pero no malos. Un poco de todo. Reflexivos, quizás. Si, esa es la palabra. Y que mejor escenario para escribir estas cuatro tonterías que lo que se ve a través de mi ventana: Un callejón, la noche, una farola y lluvia. Todas las persianas bajadas, y el humo de alguna chimenea cercana. Muchas veces me pregunto cómo será la vida de los que nos rodean, de los que viven dentro de esas casas cerradas a cal y canto que veo a través del cristal. Odio bajar las persianas cuando llueve, de hecho nunca lo hago. –Se manchan los cristales… Exacto, se manchan, ¿Y qué? No existe mayor ilusión que ver como la gota que has elegido para perseguir con la mirada gana la carrera hasta desaparecer. Pero parece que son mucho más importantes otras cosas. Cosas más importantes que mirar al exterior, que disfrutar del olor a tierra mojada, o incluso a asfalto, y que escuchar las gotas caer una tras otra. Las PERSONAS siguen escondidas en sus casas, esperando a que termine de llover, para salir y seguir su ritmo de vida.
PERSONA. Creo que actualmente sería incapaz de definir esa palabra para que fuera correcta. Los diccionarios la definen como “individuo de la especie humana”, pero los individuos de la especie humana, sienten. Y eso a veces se nos olvida. Peleas. Gritos. Jaleo. Todo eso contraído en nuestras vidas, que es en la que estamos. Aquí. Ahora. En este mismo instante. Por tanto, respira hondo, y limítate a VIVIR. Menos complicaciones, menos parafernalia, menos canibalismo estúpido.
Y aún así, centramos nuestras vidas en discusiones que no llevan a ninguna parte. Y cuando muramos, nada de eso habrá servido. Simplemente, tú ya habrás desperdiciado tu vida. Tu vida como PERSONA.
No digo con esto, que todo aquel que luchó e incluso que murió por el bien de los demás no lo hiciera bien y desperdiciara su vida. Cuando hablo de discusiones, de conflictos, me refiero a pataletas, a gritos con aquellos a los que realmente quieres y no valoras lo suficiente, o simplemente con aquellos con los que tienes que convivir.
¿Por qué desperdiciar tu vida? Cuando sea tarde te darás cuenta de que has estado demasiado ocupado intentando crear la vida perfecta para ti, pero se te ha olvidado vivirla.
Vamos, aún estas a tiempo.
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jueves, 3 de marzo de 2011
Trátame y trátate, como debe de ser.
"Las mejores cualidades de nuestra naturaleza, como la flor de los frutales, sólo pueden preservarse con el tacto más delicado. Sin embargo, no nos tratamos a nosotros mismos ni a los demás con esa ternura” Eso dice Henry David Thoreau en “Walden (la vida en los bosques)”. Tiene mucha razón. Tiene tanta razón, que incluso me asusta. A estas alturas, a ésta edad, todos debemos de estar supuestamente educados. Enseñados. Enseñados a hablar y no gritar. O simplemente a hablar. A secas. Es mucho mas fácil fingir que no ha pasado nada antes que hablar. ¡Claro que si! Pero después llegan las explosiones. Aquellas donde lo sueltas ABSOLUTAMENTE todo, y salen de tu boca PALABRAS. Palabras encendidas por la rabia. Pero aún así, aún siendo conscientes de esto, mas de uno se acomoda: ..-El tiempo lo cura todo. Pues yo creo que no.
Lo que tengas que decir, dilo. Me cuesta entenderlo. ¿Por qué no habláis las cosas? Quizá me repita pero, ¿Por qué convertir lo fácil en difícil? Últimamente me da la sensación de que todo el mundo lo hace. Será porque lo difícil da más que hablar. Pues entonces no te quejes. Es mucho mejor ver las cosas como son, no hacen falta enredos, solo objetividad de la que mas de uno carece por decisión propia.
Todo está en ti mismo, en nadie más. Las cosas, mas fáciles o más difíciles, irán como TÚ y solo TÚ quieras que vayan. TODO depende ti, como ver las cosas, como aceptarlas.
Eso sí, cuando hablo de simpleza, no me refiero a la importancia que pueda tener algo. Puedes tener un problema, que en sí, sea complicado. O más fácil, verlo tal y como es. Apartando suposiciones y toda clase de enredo. Pero claro, otra vez, depende de ti.
Sonríe, chico.
“Tres de azúcar en el café, la vida ya es bastante amarga”